Luis Monge Malo mandó hoy un email a su lista.
La primera frase era esta:
¿Cuánto tiempo dedicas a follar?
Y yo me pregunté lo contrario:
¿Cuánto tiempo de calidad?
—
Me parece curioso que se tenga más en cuenta la cantidad.
Y no la calidad.
Por ejemplo.
En el programa La Revuelta se pregunta a los invitados sobre la cantidad de sexo.
Pero nunca la calidad.
¡Madre mía!
¿Qué pasaría si realmente hablásemos de eso?
Lo creas o no esto tiene mucho que ver contigo.
Con tu empresa.
Con tus servicios y productos.
Sí, esto de la cantidad y no la calidad.
Bueno.
Mira.
Las mujeres fingimos.
Te doy unos minutos para procesar esto.
A veces para contentar (es nuestro trabajo).
Para no herir orgullos.
A veces para que acabe…
Yo creo que después del sexo deberíamos ser sinceros todos y dar una calificación a eso.
«A ver, te pongo un 5 raspado, cariño.»
«Te he dicho mil veces que no estás tocando la guitarra.»
«Al menos ponte el metrónomo o escucha.»
«Tampoco estás llamando al timbre.»
Deberíamos hacer algo así como un coito locutado:
«Por ahí no, es más arriba, querido.»
«Te estás confundiendo de entrada.»
Como cuando conducen por la M30…
Lo que te quiero decir con todo esto es que lo importante es la calidad.
Ya sé, ya sé.
Facturar es importante.
De algo hay que vivir.
Pero si te fijas en la calidad de lo que ofreces.
Y sobre todo la calidad humana.
Es decir, que tus clientes sean lo más importante.
Todo llegará.
Y te digo una cosa.
Si me pides ayuda.
Yo no voy a fingir.
Te lo voy a decir muy clarito.
Esto no.
Esto sí.
Quizás me odies.
Pero quizás me ames después.
Si necesitas ayuda con algo.
Escríbeme.
Hablamos.
—
Por qué esa pregunta de Luis Monge Malo me hizo escribir esto
Una sola pregunta. Cuatro palabras.
Y me dio para todo lo de arriba.
Eso es lo que hacen los buenos copywriters: abren una puerta pequeña para que entres solo en una habitación grande.
Él pregunta por la cantidad. Yo respondo con la calidad.
Y eso, aplicado a tu negocio, lo cambia todo.
—
No muerdo.
No cobro por esto.
Yo tampoco finjo.
Escríbeme si quieres hablar.
— Monica Bernabe Perez
— Monica Bernabe Perez
