Email marketing vs redes sociales: por qué tus emails duran y tus posts no

Ya sabes ese dicho de que los emails se los lleva el viento.

Pues no. Todo lo contrario.


El email original — Los emails no se los lleva el viento

Si estás aquí supongo que te alegrará escuchar esto.

O no, no sé.

Ya sabes ese dicho

que los emails se los lleva el viento.

Bueno, pues estos no.

Porque los voy a ordenar

y ponerlos en un libro.

Así que si estás leyendo estos emails

no tienes que comprarlo.

O sí.

Porque en ese libro también

contaré mi experiencia con mi negocio

y quizás otros negocios

y quién sabe…

Quizás soy buena en eso de vender libros.

Así que no es un libro de marketing.

No.

Es algo más.

Es product placement en literatura.

Se ha hecho y se hace.

Quizás no te das cuenta

porque la marca se coloca orgánicamente.

Son marcas conocidas

y a nadie le sorprende que aparezcan…

Y si te das cuenta,

es la campaña más duradera.

La que permanece.

Para siempre.

¿Y si el libro tiene éxito?

¿Y si una historia coloca una marca mejor que cualquier anuncio?

¿Y si el texto que parecía entretenimiento era, en realidad, una campaña con tacones y mala leche?

Nunca habías mirado un libro como una campaña, ¿verdad?

Lo que los posts no pueden hacer

¿Sabes qué pasa con un post de Instagram al día siguiente de publicarlo? Nada. El algoritmo decidió que ya no existe.

¿Y con un email? Un email se guarda. Se reenvía. Se responde tres semanas después. Se imprime. Se convierte en un libro.

En serio — estoy convirtiendo estos emails en un libro. No es metáfora. Es el plan.


Por qué el email marketing sigue ganando

Las redes sociales te prestan audiencia. El email marketing te da la tuya.

En Instagram dependes del algoritmo. En tu lista, mandas tú. Cuando Instagram cambia sus reglas — y las cambia todo el rato — tu alcance se desploma. Tu lista no.

Pero hay algo más importante que la propiedad de la audiencia: la permanencia del contenido.

Un buen email puede estar circulando años después de haberlo escrito. Alguien lo reenvía a un amigo. Ese amigo se suscribe. Ese suscriptor compra. Un post de hace dos semanas está muerto.


El content placement más duradero que existe

El product placement en literatura existe desde siempre. Marcas que aparecen en novelas. Referencias que permanecen décadas. Nadie lo ve como publicidad. Lo ven como cultura.

Tus emails, bien escritos, son exactamente eso: contenido que permanece porque es bueno, no porque pagaste para que lo vieran.

Isra Bravo lleva años demostrándolo: sin redes sociales, con una lista de email, facturando más que la mayoría de marcas con miles de seguidores.

El debate email marketing vs redes sociales ya tiene ganador. Siempre lo tuvo.

Si quieres emails que permanezcan

Entra a mi lista. Sin algoritmos. Sin carruseles. Solo emails con historias que valen la pena guardar.

Entra. Te veo dentro.

Entra

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O lo que sea que tengas

Sácame de allí

Respondeme a esta pregunta:

¿Qué deberíamos hacer con los señoros con exceso de testosterona?

Quiero saber tu opinión

¿Qué harías?

Yo los mandaría a hacer servicio comunitario moderando grupos de WhatsApp de mamás del colegio.

O les regalaría:

  • Un espejo gigante para que practiquen hablar sin interrumpirse a sí mismos

  • Un manual titulado “No todo es una competencia, cariño”

  • Un cupón para canjear por una emoción básica (solo una, que no se me vayan a abrumar)

Espero tus opiniones.

También si quieres insultarme.

Gracias

 

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