…y cómo terminó todo
Fue algo así…
Esta frase es la navaja suiza de la vida y de la venta.
¿Qué frase?
Espera…
Sirve para poner límites, dar indirectas, dejar a la gente pensando…
Y lo mejor:
la otra persona imagina lo que se está perdiendo.
Frase mágica por excelencia
Sirve para dejar a alguien con el culo torcido
Es el poder de esta frase
Es tan potente que permite
dibujar en la mente de la persona
casi cualquier cosa
Permite que la otra persona rellene ese vacío
Ponga palabras en tu boca
Suena a amenaza
Y a esperanza a la vez
Bien
Ahora tú estás pensando:
«Déjame pensarlo…»
Yo: “Claro, piénsalo, cariño.
Arrieritos somos…
…y las oportunidades siempre regresan (o no)
y seguro que no al mismo precio
El poder no está en lo que tú dices…
está en lo que ellos imaginan.
Recuérdalo
Me envías la información.
Tus miedos, tus dudas, cómo te puedo ayudar.
Te contestaré, te trataré de ayudar, incluso si no tengo intención de trabajar contigo.
Te llevas mi más sincera opinión sobre lo que yo haría en tu caso.
ESTO ES GRATIS. SÍ GRATIS. Ya sé, ya sé. Lo gratis no funciona
Supongo que tú comprarías un Ferrari sin probarlo o pagarías por ver una casa que quieres comprar, ¿no?
Las inversiones importantes son así, hay que pensarlas.
Y verás queride, mi tiempo no es más valioso que tu dinero.
YO VALORO MUCHO TU TIEMPO Y TU DINERO.
¿Cuánto cuesta? Primero empezamos por una auditoría. El precio son 500 euros.
La auditoría incluye un análisis general de tu negocio, textos y comunicación general.
Un reunión larga y el tiempo previo de recabación de información y análisis de tu caso.
Y si después quieres trabajar más conmigo, ¿qué precio?
Pues j*der, no lo sé, depende de lo que necesites. Es de perogrullo.
Si me parece interesante tu proyecto, te preguntaré cosas e invertiré mi tiempo en saber TODO de ti.
Vamos a hablar mucho. Más que con tu pareja y tu familia.
¿Qué pasa con el precio? Bueno, yo creo que hay proyectos con alma. Algunas veces tienes un gran proyecto pero no lo ves, necesitas a alguien que te ayude a empezar. Quizás soy tu persona, la que te impulse, sin pedirte un ojo de la cara a cambio.
Ahora, no soy una ONG.
