Hoy te cuento por qué estoy en esto.
No es por lo que crees. ¿O sí?
Todos tenemos un por qué. Una imagen nítida. La foto.
Tengo varias.
El email original — Por qué estoy en esto
Hoy te cuento por qué estoy en esto.
No es por lo que tú crees.
¿O sí?
Todos tenemos un por qué.
Por qué estamos aquí.
Una imagen nítida.
La foto.
Tengo varias.
Te las puedo dar con titulares.
Delante de una televisión de niña viendo anuncios.
¿Lo que más me gustaba de esos anuncios?
Las pequeñas historias concentradas en 20 segundos.
El primer día en la universidad.
Caminando con paso firme.
Una calle empedrada.
Estudiar publicidad,
claro.
Yo en clase.
Mirando al infinito.
Soñando con ser redactora.
Yo en la entrevista de trabajo número 999999999…
Sigo.
Yo en mi trabajo en… XX.
Alguien que se levanta.
Avanza lentamente por el pasillo,
diciendo con evidente enfado,
levantando demasiado la voz.
Todo esto sin sonido.
No puedo escucharlo.
Avanza hacia mí.
Se queda parado justo en frente de mi Mac.
Yo levanto la cabeza.
Me dice algo imperceptible.
Posiblemente…
Cualquier gilipollez.
Que me he equivocado con el tamaño de un logo.
Que vuelva a mirar
el p*to libro de estilo.
Y yo replanteándome los 5 años.
Sí,
cinco años de carrera.
Y todas mis p*…
elecciones en esta vida.
Esto que estoy haciendo aquí es elegir.
Es escoger por esa niña.
La que se perdió.
La niña de la primera imagen.
La que veía los anuncios
una y otra vez.
Historias fascinantes
concentradas en 20 segundos.
Bueno.
Este email
podría enmarcarlo
en la galería de qué no hacer
cuando hablamos de copy profesional.
En el curso de Copywriting para lerdos 1.0.
No debes hablar de ti mismo.
Siempre,
siempre,
tenemos que involucrar al OTRO.
Hablar de tus problemas
y soluciones.
Es que esto no es
yo
intentando venderte
a TI.
Esto es terapia.
Es copywriting para humanos.
Bueno.
Yo es que a veces me paso las reglas del copy por…
Porque también hay que decirlo:
las reglas sirven hasta que empiezan a esconder la verdad.
Y si una marca nunca cuenta por qué está aquí,
solo queda la oferta.
El precio.
La promesa.
El botón.
Pero no queda alma.
Pregunta de foro:
¿Cuál es la imagen más antigua que explica por qué haces lo que haces?
Foto uno: la niña y los anuncios
Delante de una televisión de niña viendo anuncios.
¿Lo que más me gustaba? Las pequeñas historias concentradas en 20 segundos. No el producto. La historia.
Eso ya lo decía todo, pero nadie me lo explicó hasta mucho después.
Foto dos: el primer día de carrera
Caminando con paso firme. Una calle empedrada. Estudiar publicidad, claro.
Yo en clase. Mirando al infinito. Soñando con ser redactora.
The dream.
Foto tres: la reunión que lo cambió todo
Yo en mi trabajo en una agencia. Alguien se levanta. Avanza lentamente por el pasillo diciendo con evidente enfado que el copy que acababa de presentar era una basura.
No era mío. Pero sentí el golpe igual.
Y pensé: yo no escribiría eso así.
Y luego: ¿por qué no estoy escribiéndolo yo?
Por qué emprender: la respuesta que no suena bien en Instagram
Por qué estoy en esto no es «para cambiar el mundo» ni «para ayudar a emprendedores a brillar».
Estoy en esto porque desde los seis años me fascinaron las historias que venden. Y porque llegó un momento en que me di cuenta de que podía hacerlo mejor que los que me decían cómo hacerlo.
Prepotente. Lo sé. Pero honesta.
El mejor por qué para emprender no tiene que sonar bien. Solo tiene que ser verdad.
¿Cuál es el tuyo?
Si también tienes tu foto
En mi lista cuento más de estas historias. Las que no caben en un pitch de elevator. Las que explican por qué realmente hacemos lo que hacemos.
Entra. Te veo dentro.
