Investigación de mercado: lo que tus amigas te dicen gratis que McKinsey no puede darte
La mejor investigación de mercado que he hecho no costó ni un euro.
Costó una botella de vino y dos horas con mis amigas, que son unas cabronas honestas.
Esto es lo que aprendí.
El email original — Focus group con vino
Chicas y chicos.
Os voy a contar cómo hice la investigación de mercado
para mi libro.
¿Qué libro?
Este.
Spoiler: no contraté a McKinsey.
Contraté a mis amigas.
Bueno… "contraté".
Gratis.
Con vino.
Yo:
Necesito feedback honesto.
Ellas:
¿Honesto honesto o que no te haga llorar?
Porque te tengo que contar una cosa.
Mis amigas
son unas c*bronas.
Siempre buscando el punto de dolor de las otras.
Son super honestas
y malérvolas.
Justo lo que me gusta.
Y lo pasamos bien.
Así que…
Ahí empezó el show.
Primera conclusión del focus group:
La gente miente.
Yo:
—¿Lo habéis leído?
Una:
—Sí, sí, claro.
Yo:
—¿Qué parte te gustó más?
Silencio.
Crickets.
"Bueno… está en inglés…"
Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo,
cariño.
Y aquí viene el tema serio pero dicho con risas:
No lo había leído porque está en inglés.
Y le da pereza.
Mucha pereza.
English level: "mañana empiezo".
Y lo entiendo, de verdad que lo entiendo.
Pero también te digo algo muy claro:
El secreto para hablar inglés no es hacer más cursos.
Es leerlo.
Escucharlo.
Vivirlo.
¿Y sabes cuál es la forma más fácil de leer inglés
sin sentir que estás estudiando?
Una historia que te engancha.
Que te hace reír.
Que te hace decir: "¿Esto de verdad pasó?"
Porque esa fue la otra parte del focus group.
Las que sí lo leyeron…
—Tía, ¿esto es verdad?
—¿De verdad le dijiste a la doctora que le hacías purés de rata al niño?
—¿Pero tú estás bien?
Y yo:
—Sí, eso dije.
Y ellas llorando de risa.
Literal.
Y ahí entendí algo brutal.
Lo que para mí era "normal", para ellas era entretenimiento.
Grabé la conversación.
Y saqué frases que jamás habría escrito yo sola.
Frases que voy a usar en mis anuncios.
Frases reales.
Sin filtro.
Sin copy pulido.
En crudo.
Porque nadie vende mejor tu libro
que alguien partiéndose de risa diciendo:
"Es que no sabía esto de ti, c*brona."
Esa es la magia de un focus group sincero.
No el perfecto.
El sincero.
El de confianza.
Y ahora viene lo interesante.
Esto que hice con mi libro…
se puede hacer con cualquier cosa.
Con un libro.
Con un hotel.
Con un producto.
Con una marca que jura que es espectacular pero nadie dice nada memorable sobre ella.
Preguntas lo incómodo.
Detectas dónde la gente miente.
Dónde se aburren.
Dónde se ríen.
Qué frases usan sin darse cuenta.
Porque ahí está el oro.
No en lo que tú crees que vendes.
En lo que la gente siente cuando lo vive.
Porque cariño, si tu marca no provoca nada…
no vende nada.
Y mis amigas podrán ser unas cabronas,
pero mienten menos que tus clientes educados.
Y eso… vale oro.
La investigación de mercado más valiosa no viene de formularios de Google. Viene de escuchar a la gente cuando no sabe que la estás escuchando, o cuando está lo suficientemente cómoda para decirte la verdad.
¿A quién puedes invitar a cenar esta semana para escuchar algo que no esperabas?
